Errores frecuentes al integrar un objetivo telecéntrico
Un telecéntrico mal integrado puede medir peor que un objetivo FA bien integrado. Los fallos se repiten de una instalación a otra, y casi todos se detectan antes de comprar con unas cuentas sencillas.
1. Calcular el campo con el formato en pulgadas
El formato en pulgadas no es el tamaño de sensor. Calcular el campo con él da errores de decenas de micras a milímetros según el caso, y se descubre cuando la pieza no cabe. Se usan siempre las dimensiones efectivas declaradas por el fabricante de la cámara.
2. Dejar el campo justo al tamaño de la pieza
Sin margen, la tolerancia de posicionamiento de la pieza saca el borde de la imagen y la medida falla de forma intermitente, que es el fallo más difícil de diagnosticar. Se reserva entre un 10 % y un 20 % por lado.
3. Dar por buena la iluminación existente
El telecéntrico estabiliza la óptica, no la luz. Si el brillo varía entre capturas, el borde detectado se mueve aunque la pieza esté quieta. Antes de aumentar el aumento conviene medir la repetibilidad con la pieza inmóvil y la iluminación real: si ahí ya hay dispersión, el problema no es el objetivo.
4. Montar sin garantizar la perpendicularidad
El telecéntrico elimina el error por distancia, no el error por inclinación. Si el eje óptico no es perpendicular a la superficie medida, aparece un error geométrico proporcional al ángulo. El montaje se verifica con un patrón antes de aceptar la instalación.
5. Saltarse la calibración trazable
El aumento nominal tiene tolerancia de fabricación. Sin un patrón trazable, el sistema puede medir con repetibilidad pero con un sesgo constante que nadie detecta hasta que la pieza llega al cliente. La calibración se repite tras cualquier cambio de cámara, objetivo o distancia.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi dispersión viene de la luz o del objetivo?
Se fija la pieza y se capturan varias imágenes sin tocar nada. Si la medida varía, el origen está en la iluminación, en la cámara o en el algoritmo, no en la óptica ni en el posicionamiento.
¿Cada cuánto hay que recalibrar?
Tras cualquier intervención mecánica o cambio de componente óptico, y de forma periódica según el uso. En líneas de producción continua se recomienda una verificación con patrón al inicio de cada turno.
¿Un aumento mayor siempre mejora la precisión?
Mejora la resolución por píxel, pero reduce el campo y la profundidad de campo, y suele exigir más luz. Si el borde pierde contraste, la repetibilidad puede empeorar aunque la resolución teórica suba.
Lecturas relacionadas
La elección correcta del aumento y del campo se desarrolla en la guía de selección, y las fichas de la serie estándar como el PMS-LTC1-110C permiten comprobar el campo real de cada modelo frente al sensor disponible.